RECINTO FISCALIZADO ESTRATEGICO

El gobierno federal publicó el 30 de diciembre de 2002 en la ley aduanera, el surgimiento de un nuevo régimen fiscal denominado “Recinto Fiscalizado Estratégico”, el cual se incorpora a la legislatura del comercio exterior como ampliador del panorama general, en cuanto a los parámetros que otros regímenes aduaneros otorgan, creando oportunidades de desarrollo de mercados.

El objetivo general de este nuevo régimen aduanero se basa en la necesidad de contribuir al desarrollo de esquemas aduaneros que promuevan la competitividad de las empresas nacionales, así como la simplificación administrativa que atraiga tanto a las empresas del país como las extranjeras para participar en la logística del comercio exterior, de tal forma que México tenga beneficios reflejados en el ingreso de divisas que contribuyan al desarrollo económico como reflejo directo de un claro control aduanero y una eficiente recaudación.

El nuevo régimen consiste en la introducción de mercancías de comercio exterior, ya sean extranjeras, nacionales o nacionalizadas para permanecer por un tiempo limitado de dos años en el predio estratégico para ser destinado al manejo, almacenaje, custodia, exhibición, venta, distribución e incluso elaboración, transformación o reparación dentro de recinto. El plazo de 2 años excluye al activo fijo señalado en la L.I.S.R., para su depreciación.

Las mercancías destinadas al régimen de Recinto Fiscalizado Estratégico no pagarán el impuesto general de importación y cuotas compensatorias al igual que no se sujetarán al cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM’s), a reserva de las relacionadas con sanidad animal y vegetal, salud pública, medio ambiente y seguridad nacional.

Así mismo el nuevo régimen plantea el pago de impuestos haciendo uso del pedimento convencional, así como la implementación de un sistema de transmisión de datos electrónicos que permitan la liberación y tráfico fluido de la mercancía, aunque por otro lado es difícil pensar como la autoridad aduanera dotará de seguridad fiscal a los contribuyentes ya que no existirá o al menos no ha sido aclarado un registro impreso que lleve consigo el transportista de la mercancía.

Otra facilidad que se otorgara por medio de esta figura es que las mermas y desperdicios que sean producto de procesos de transformación dentro del recinto fiscalizado estratégico se consideraran exportadas por lo que no será necesario el pago de impuestos ni efectuar el retorno como en los programas PITEX o MAQUILA, lo que será muy apreciado por las maquiladoras de la región una vez que un recinto fiscalizado sea instalado en el puerto.

El recinto fiscalizado estratégico puede darse en aduanas marítimas, fronterizas, internas o terrestres, siempre y cuando exista una colindancia con la aduana, lo que ya suscitó el interés de muchos. Los actuales Recintos Fiscalizados en operación pueden sufrir la transición de fiscalizado a estratégico, solo que cumplan con los requisitos legales aplicables para dicho efecto.

Adicional a lo anterior, este nuevo régimen solo fue publicado el año anterior como nuevo precepto sin darse efecto aplicable una vez que no se han publicado las Reglas Generales en Materia de Comercio Exterior que son las que en su momento darán la fecha de entrada en vigor de las modificaciones a la Ley Aduanera en lo relacionado la forma de operar el Recinto Fiscalizado Estratégico. De tal forma que, hasta estos momentos el nuevo régimen y sus beneficios seguirán sin efectos.